La enfermera que llamaba a suicidas cada noche durante 15 años
En Brisbane, Australia, una enfermera de 52 años llamada Margaret trabajaba en el turno nocturno de emergencias.
De 10pm a 6am. Durante 23 años.
Pero lo que nadie sabía es que después de terminar su turno, a las 6:30am, antes de irse a casa, hacía algo más.
Revisaba el registro de pacientes de las últimas 24 horas.
Buscaba algo específico: intentos de suicidio que sobrevivieron.
Anotaba sus nombres y números telefónicos.
Y cada noche, durante 15 años, los llamaba.
No desde el hospital. Desde su casa. Con su teléfono personal.
"Hola, soy Margaret. Te atendí anoche en emergencias. Solo llamaba para ver cómo estás hoy."
Hacía esto cada noche. A veces 2 personas. A veces 7.
Durante 15 años. En secreto. Nadie en el hospital lo sabía.
En 2018, Margaret murió. Cáncer de páncreas. Tenía 67 años.
Su esposo, Tom, estaba limpiando su oficina en casa cuando encontró algo extraño.
15 libretas. Una por cada año desde 2003.
Cada página tenía nombres, fechas, números telefónicos.
Y al lado, notas escritas a mano:
"Llamé 3 veces. Finalmente contestó. Dice que está mejor."
"Llamé durante 6 meses. Fue a terapia. Ya no contesta. Espero que esté bien."
"Llamé 47 veces en un año. Hoy me dijo: 'Usted es la razón por la que sigo aquí.'"
Tom contó las entradas. Más de 2,800 nombres en 15 años.
2,800 personas que Margaret llamó después de intentos de suicidio.
Tom no sabía qué hacer con esto.
Publicó en un grupo de Facebook de Brisbane:
"Mi esposa Margaret fue enfermera en el Hospital Princess Alexandra. Murió hace un mes. Encontré libretas con nombres y números. Parece que llamaba a pacientes suicidas durante años. Si usted está en estas libretas y quiere compartir su historia, por favor contácteme."
En 48 horas, 340 personas respondieron.
Todas con la misma historia:
"Margaret me llamó después de mi intento. Llamó cada semana durante meses. Me salvó la vida."
"Yo intenté suicidarme en 2007. Margaret me llamó durante 2 años. Literalmente cada semana. Hoy tengo una familia. Tres hijos. Existo porque ella no dejó de llamar."
"Intenté matarme 4 veces. Margaret me llamó después de cada uno. La cuarta vez me dijo: 'Estoy cansada de verte en emergencias. Vamos a tomar café y hablemos.' Tomamos café cada mes durante 5 años. Hoy soy terapeuta de suicidio. Por ella."
Una mujer escribió:
"Margaret me llamó en 2010 después de mi intento. Yo le grité. Le dije que me dejara en paz. Colgué. Ella siguió llamando. Cada semana. Durante 3 años. Hasta que finalmente acepté su ayuda. Hoy tengo 15 años limpia de depresión. Mis hijos conocen a su abuela porque Margaret se negó a rendirse conmigo."
Tom no podía creerlo. Organizó una reunión.
"Si Margaret los llamó y ustedes creen que les salvó la vida, vengan al parque Victoria el domingo."
Esperaba tal vez 50 personas.
Llegaron 280.
Cada uno con la misma historia. Margaret los llamó. No se rindió. Los salvó.
Hicieron cuentas.
De las 2,800 personas que Margaret llamó en 15 años, 280 estaban ahí confirmando que sin ella estarían muertas.
Pero había más.
63 de esas 280 personas trajeron a sus hijos.
"Estos niños existen porque Margaret salvó a sus padres."
En total: 147 niños que nunca habrían nacido si Margaret no hubiera hecho esas llamadas.
Un periodista cubrió la reunión.
La historia se volvió viral en Australia.
El gobierno creó el "Protocolo Margaret" - una política nacional donde hospitales llaman a pacientes de intento suicida después del alta.
Pero algo más pasó.
El hospital donde Margaret trabajó revisó sus récords.
Durante 23 años, Margaret trabajó 8,395 turnos nocturnos.
Después de cada turno, llamó a un promedio de 3 personas.
Eso significa aproximadamente 25,000 llamadas en 15 años.
Todas desde su teléfono personal. En su tiempo libre. Sin pago.
Una de las 280 personas, un hombre llamado David, dijo en una entrevista:
"Margaret me llamó en 2012 después de mi intento. Yo estaba furioso. Le dije: '¿Por qué me salvaron? Quería morir.' Ella respondió: 'Porque el mundo necesita que te quedes. No sé por qué todavía. Pero lo descubriremos juntos.'"
"Me llamó cada semana durante 2 años. Hoy dirijo una organización sin fines de lucro que ayuda a veteranos con PTSD. He ayudado a 400 veteranos a no suicidarse. Existo, y ellos existen, porque Margaret no aceptó un no como respuesta."
Hoy, 6 años después de su muerte, el "Protocolo Margaret" ha sido adoptado en 89 hospitales australianos.
Calculan que ha contribuido a una reducción del 23% en reintentos de suicidio.
En el Hospital Princess Alexandra, donde Margaret trabajó, hay una placa:
"Margaret Chen, 1951-2018
15 años. 25,000 llamadas. 280 vidas salvadas confirmadas. 147 niños que existen por ella.
Nos enseñó que salvar una vida no termina cuando sale de emergencias. Termina cuando esa persona decide quedarse."
Cada año, el 12 de septiembre (cumpleaños de Margaret), las 280 personas (ahora 320, más personas siguen apareciendo) se reúnen.
Lo llaman "El Día de la Llamada."
Cada uno llama a alguien que saben está luchando. Solo para preguntar: "¿Cómo estás hoy?"
Tom dice: "Margaret nunca me dijo lo que hacía. Lo descubrí después de su muerte. Me hubiera gustado decirle que estaba orgulloso. Pero creo que ella no lo hacía por orgullo. Lo hacía porque no podía no hacerlo."
¿A quién podrías llamar hoy que tal vez esté esperando que alguien pregunte si está bien?


