📖 Historias de la Vida Real ↓
En 1993, un profesor de literatura llamado Azim Khamisa perdió a su único hijo.
Tariq tenía 20 años. Estudiaba en la universidad. Trabajaba entregando pizzas por las noches para pagar sus estudios.
Una noche, durante una entrega, un pandillero de 14 años llamado Tony Hicks le disparó para robarle las pizzas.
Tariq murió instantáneamente.
Tony fue arrestado, juzgado como adulto, y sentenciado a 25 años de prisión.
Azim cayó en depresión profunda durante meses.
Pero un día tomó una decisión que nadie entendió.
Buscó al abuelo de Tony Hicks. Ples Felix. El hombre que había criado a Tony porque sus padres lo abandonaron.
Se reunieron en un café.
Dos hombres destrozados por el mismo evento. Uno perdió un hijo. El otro perdió un nieto a la prisión.
Azim le dijo: "No vine a culparlo. Vine porque creo que hay dos víctimas aquí. Mi hijo Tariq, y su nieto Tony. Ambos perdieron sus vidas esa noche."
Ples lloró. "¿Cómo puede decir eso? Mi nieto mató a su hijo."
"Porque Tony tenía 14 años. Era un niño. Alguien falló con él mucho antes de que fallara con Tariq."
Los dos hombres decidieron algo extraordinario.
Fundaron la "Tariq Khamisa Foundation" - una organización para prevenir violencia juvenil.
Azim empezó a visitar escuelas. A hablar con pandilleros jóvenes.
Les contaba la historia de su hijo. Les mostraba fotos.
"Mi hijo está muerto por una decisión de 5 segundos de un niño de 14 años. No quiero venganza. Quiero que ningún otro padre pierda a su hijo así."
Ples lo acompañaba. Contaba la historia desde el otro lado.
"Yo crié a Tony lo mejor que pude. Pero no fue suficiente. Falló porque el sistema falló. Porque no había alternativas para un niño negro pobre en nuestro barrio."
Juntos visitaron más de 1,000 escuelas en 10 años.
Pero Azim hizo algo más impactante.
Empezó a visitar a Tony en prisión.
La primera visita, Tony no quiso verlo. "¿Por qué el padre del hombre que maté quiere verme?"
Azim insistió. Escribió cartas. Durante 2 años.
Finalmente, Tony aceptó una visita.
"¿Qué quiere de mí?" le preguntó Tony, entonces de 16 años.
"Quiero que entiendas algo. Te perdono. Y quiero que uses tu vida para algo bueno."
Tony lloró. "¿Cómo puede perdonarme? Yo maté a su hijo."
"Porque el odio no me lo devuelve. Pero el perdón puede salvarte a ti. Y si te salva a ti, Tariq no habrá muerto en vano."
Durante 15 años, Azim visitó a Tony en prisión cada 3 meses.
Le enseñó literatura. Filosofía. Escritura.
Tony obtuvo su GED (equivalente a preparatoria). Luego estudió universidad por correspondencia.
En 2019, después de 25 años, Tony fue liberado.
Tenía 39 años.
Azim estaba en la puerta de la prisión esperándolo.
"Hoy empieza tu verdadera vida. ¿Estás listo?"
Tony trabajó con Azim en la fundación como orador.
Va a las mismas escuelas donde Azim habló durante décadas.
Pero ahora cuenta su historia desde dentro.
"Yo maté a Tariq Khamisa cuando tenía 14 años. Destruí dos familias con una decisión de 5 segundos. El padre de Tariq me perdonó. Me visitó durante 25 años en prisión. Me enseñó que mi vida aún podía significar algo."
"Si él pudo perdonarme, ustedes pueden perdonarse a sí mismos por lo que han hecho. Y pueden elegir diferente antes de que sea demasiado tarde."
En 30 años, la fundación ha alcanzado a más de 3 millones de estudiantes.
Las tasas de violencia juvenil en las áreas donde trabajan han bajado 60%.
Azim tiene ahora 78 años. Sigue trabajando con Tony.
"La gente me pregunta cómo pude perdonar al asesino de mi hijo," dice Azim.
"Yo les pregunto: ¿cómo podría no hacerlo? El perdón no es para él. Es para mí. Me liberó de la prisión del odio. Y le dio a su vida un propósito que honra la memoria de Tariq mejor que cualquier venganza."
Tony dice: "Paso cada día tratando de ser digno de su perdón. Nunca lo seré completamente. Pero puedo intentarlo salvando a un niño de 14 años de cometer el mismo error que yo cometí."
La madre de Tariq, que se divorció de Azim años después del asesinato porque no pudo perdonar como él lo hizo, dijo en una entrevista:
"No tengo la fuerza que Azim tiene. Todavía no puedo ver a Tony. Pero respeto lo que hacen. Y sé que Tariq estaría orgulloso de su padre."
¿Podrías perdonar lo imperdonable si supieras que ese perdón podría salvar miles de vidas?

